Lo que tres años enseñando me dejaron como dev

Ser docente antes de ser dev profesional cambió cómo escribo código, cómo hago debugging y cómo documento.

J

Josse

· 2 min lectura · carreradocencia

Pasé tres años como docente antes de trabajar como desarrollador de tiempo completo. Informática en secundaria y técnica. No fue un desvío — fue formación que no consigues en ningún bootcamp.

Explicar en voz alta rompe la ilusión de entendimiento

En el aula aprendes rápido que creer que entiendes algo no es lo mismo que poder explicarlo. Cuando un estudiante pregunta “¿pero por qué?” y no tienes respuesta clara, el problema no es el estudiante.

Eso aplica directo al trabajo técnico. Si no puedes explicar por qué una decisión de arquitectura tiene sentido en términos simples, probablemente no la entiendes del todo todavía. El código que “funciona pero no sé muy bien por qué” es deuda técnica disfrazada.

El punto real de confusión no es donde parece

Cuando un grupo entero se atasca en algo, el instinto es asumir que el concepto es difícil. En la mayoría de los casos, el problema es uno anterior que quedó sin resolver.

Eso se traduce directamente a debugging. El error visible raramente es la causa raíz. La causa raíz es un supuesto anterior que falló silenciosamente.

Documentación como acto de enseñanza

Un README que asume que el lector sabe todo lo que yo sé es inútil. Lo mismo con comentarios en código que describen qué hace el código en lugar de por qué hace lo que hace.

Tres años explicando conceptos a personas sin contexto previo cambiaron cómo escribo documentación. El destinatario no soy yo en seis meses — es alguien que no estuvo en las conversaciones donde tomamos las decisiones.

Paciencia con el proceso, no con la mediocridad

La docencia enseña que el aprendizaje tiene fases y que algunas requieren tiempo. Eso no significa aceptar trabajo mal hecho — significa no confundir “todavía no sé” con “nunca voy a saber”.

En trabajo técnico eso se traduce en no frustrarse cuando algo tarda, pero sí en identificar si el bloqueo es temporal o estructural.

Lo que no dejó

No dejó tolerancia por explicaciones innecesariamente largas. Un estudiante que pierde el hilo después de tres minutos no tiene un problema de atención — el problema es la explicación.

Lo mismo aplica a reuniones, PRs, documentos de diseño. Si necesita diez páginas para decir algo que cabe en dos párrafos, hay un problema de claridad, no de completitud.